
Cualquiera que se pare por acá diría que estamos en emergencia y en realidad, aunque pareciera que no es para tanto, el hecho de no poder salir a cualquier lugar y congraciarse con el populacho como habitualmente se hace, andar con mascarilla por todos lados y que las noticias no hablen de otra cosa, como que apabulla el ánimo y el espíritu.
Si el vecino estornuda, que se vaya retirando, y vayamos por los pomos de vitamina C y los tapabocas a la farmacias… ¿y las vacunas?, ¿alcanzarán para todos?
Pero que no cunda el pánico o “que no panda el cúnico” como diría nuestro ídolo nacional, el muy querido Chapulín Colorado.
Con la crisis, la violencia y el narcotráfico ahí la íbamos llevando, pero ahora con la epidemia, casi pandemia de influenza porcina que azota nuestro ya muy mayugado país, pues sólo nos falta que comiencen a llover sapos.
Y que llamen a Bruce Willis por el Twitter para que detenga el meteoro que nos va a caer mañana por la mañana, y es que por si fuera poco, por esa vía nos acabamos de enterar por acá que acaba de pasar un temblor en el D.F. a 6 grados en escala de Richter con epicentro en el estado de Guerrero.
El buen
Entonces, discutiendo con joezepho la verdadera diversión del juego (los zapatazos), me di a la tarea de buscar un verdadero juego de aventarle zapatazos a Bush… ¡y lo
Seguramente el iphone sigue sin venderse, porque ahora 
